A FUEGO LENTO

Tenía 13 años y así fue mi historia

Mis prioridades eran las muñecas, el colegio y los amigos. Descubrí en un instante que algo no venía normal en mis pensamientos, una atracción recíproca invadía mi mente y no me dejaba estar tranquila, de lunes a viernes su cercanía era inevitable.

Estando en grado octavo sentí un deseo muy grande hacia mi profesor de química, no entendía lo que estaba pasando, pero era algo ineludible, en el transcurso de los días el sentimiento fue creciendo porque me di cuenta que la atracción era mutua, al imaginar lo que se veía venir me sentí temerosa. Pensé en mis padres y las directivas del colegio, pero eso fue lo de menos para todo lo que podría pasar.

La cercanía en las clases cada vez era más intensa, nuestras cómplices miradas lo decían todo. Un día en una hora libre nos cuidaba, y yo en mi aburrimiento, le escribí en un papelito y se lo tiré, me lo devolvió y desde ese momento esta se convirtió en nuestra costumbre. Pasaban los días y más química se generaba entre los dos.

Al día siguiente se llevaba a cabo en el colegio una muestra cultural, apenas él me vio llegar se acercó y me dijo: “estás muy linda” a lo que yo respondí: “tú también”, no podía creer que me lo hubiese dicho así. Ese día fueron muchas emociones, miradas y coqueteos.

Así pasaron los días y el sentimiento cada vez era más grande, hasta tal punto en que no aguantamos más y nos declaramos nuestros sentimientos, de ahí en adelante todo fue más rápido.

Un viernes de camino a mi casa, él se acerca en el carro y me invita a salir, temerosa de que alguien nos viera, ignoré la invitación, pero él insistió, tanto que le propuse que nos viéramos en la noche. Así fue, llegué a su casa, me recibió de una manera muy especial y cenamos. En mi mente sabía lo que me esperaba, me dijo que quería estar conmigo y le dije que yo con él.

Al principio no sabía porque estaba en su casa, en su cama, pero después supe que fue por algo de lo que no voy a olvidar. Y sí, pueden pensar que fue muy pronto, pero sucedió así y no me arrepiento de lo que pasó.
Desde aquel momento, me di cuenta que mi atracción surge hacia los hombres mayores.

Redactado por: Camila Hernández

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s